Quienes la han visto dicen que quizás es la ola más grande que se ha surfeado en Jaws, y la verdad es que puede que tengan razón después de ver las fotos.

Aaron Gold, animado por las buenas condiciones de olas grandes que aparecian en los partes, no dudó en coger un vuelo desde Oahu (donde se ha criado y reside) hasta Maui para llegar a primera hora a Jaws. Después de una noche sin dormir apenas, se encontró con las condiciones perfectas para surfear las grandes olas de Jaws que tanto le gustan. Ver las olas desde el acantilado y a algunos chicos ya en el agua, le llevó a tirarse al pico antes de que saliera el viento y lo fastidiara todo.

Tras un rato en el agua sin coger ninguna ola, cambió de posición y simplemente la ola llegó. Remó fuerte para poder cogerla y, casi sin darse cuenta, estaba en su primera ola y la más grande de las que se han visto en Jaws surfeada sin ayuda de moto acuática. Una vez en la ola, no fué realmente consciente de su tamaño hasta que vió que no dejaba de bajar. Más tarde, la ola le golpeó en la parte inferior y el revolcón fué mítico pero nada comparable con la satisfacción de haber cabalgado esa tremenda ola.

Hasta por la noche, momento en el que pudo ver las fotos, no tomó conciencia realmente del tamaño de la ola. Sin duda se ha convertido en uno de los surfistas más conocidos de la zona y no es para menos después de lo que hemos visto.

Tras la tremenda hazaña, Gold sigue su camino y se fué derechito hacia la prueba de Todos Santos para seguir con su pasión: surfear olas gigantes. Quizás este sea su minuto de gloria pero sin duda que se lo ha ganado a pulso.