Poca gente nos encontramos que no sepa quien es Ben Skinner, pero si no lo conoces, esta es tu oportunidad. Sobre todo por aquí en el norte, es fácil verlo en algunos eventos, y la verdad es que siempre tiene una sonrisa y una conversación que ofrecer (y una cerveza hecha por su padre que está de muerte!).

Comenzó a surfear a los tres años y con 11 ya competía y ganaba campeonatos. Su evolución natural le llevó al longboard, que domina a la perfección.

En esta ocasión le vemos con su hijo probando uno de sus prototipos que, a la vista de como funciona, pronto dejará de serlo. El baño que se ve en el video, es un baño divertido con amigos y con algunas saltadas de manual… pero bueno, entre colegas todo se perdona 😉