Para la mayoría de nosotros, las tablas que tenemos son mucho más valiosas que el dinero que nos han costado realmente, ¿verdad?. Es por este motivo por el que te pedimos que leas este artículo hasta el final ya que, si bien es cierto que seguramente realizarás estas acciones normalmente por sentido común, quizás haya alguna cosa que se te pase por alto.
Las tablas son muy delicadas y a diario sufren bastante con el uso cotidiano, así que no está de más tener algunos cuidados extras con ellas. Incluso si es una tabla que a ti no te va bien, es bueno que esté en las mejores condiciones posibles a la hora de venderla para otra persona que realmente le saque partido.
Solamente vamos a ofreceros tres consejos. Tres cosas que son muy fáciles de realizar y que te ayudarán a mantener tu quiver en perfectas condiciones durante mucho más tiempo. Sientate y toma nota:

1.- Usa una funda para tu tabla:

Este quizás sea el consejo más tonto pero más util que te van a dar en la vida. Una buena funda es algo más que un medio de transporte para llevar tu tabla del punto A al punto B. La mayoría de los “accidentes” que sufren las tablas fuera del agua se hubieran podido evitar si hubieran estado dentro de una funda. Es además fuera del agua donde nuestras tablas son más frágiles, así que no escatimes dinero cuando se trata de comprar una buena funda para ese bien tan preciado que es tu tabla.
Una funda protege a la tabla del sol y el calor cuando la llevas en la parte de arriba del coche o te vas a quedar en la playa un rato más después del baño. La protege de golpes cuando la metes dentro del coche o la dejas en el garaje hasta el próximo baño.

2.- Mantenla a salvo:

Aquí entra en funcionamiento el sentido común de cada uno. Una forma de mantenerla a salvo es dejarla en el suelo mientras te cambias después de una sesión. Queda muy bonito dejarla apoyada contra una pared o en la parte superior del coche sin asegurar, pero una ráfaga de aire inesperada o alguien que pasaba por allí puede tirarla al suelo y marcarla. Si tienes que meterlas dentro del coche o apilar unas cuantas tablas para transportarlas, te remitimos al punto 1: La Funda!

3.- Mantenimiento y cuidados en general:

Siempre es bueno aclarar la tabla al salir del agua, ya que la sal que contiene es altamente corrosiva. Solamente un pequeño aclarado es suficiente pero muy beneficioso para la tabla.
Así mismo, repara los toques lo antes que puedas ya que si esa sal entra dentro del foam lo deteriorará rapidamente. Existen en el mercado muchos kits de reparación de toques tanto para fibra como para epoxi y, por supuesto, cientos de talleres en los que te repararán los daños que pueda tener tu tabla.
Nunca llegues con tu tabla hasta la orilla, ya que las quillas pueden dañarse facilmente con la arena o las rocas e incluso podrías perderlas en el proceso.
Por último, utiliza leash en todos tus baños. No mola nada que pierdas la tabla y que acabe rodando quillas arriba por encima de las rocas. Además,pones en peligro tu seguridad y la de las personas que estén en el agua.

Como veis, todos se refieren un poco al sentido común, pero no está de más recordarlos. Las tablas están hechas de materiales muy contaminantes y que tardan mucho en descomponerse, por lo que: conserva tus tablas, repara sus golpes, y no maltrates a la madre naturaleza que tantas olas nos da.