Es verdad que el bodysurfing es una modalidad muy divertida. Más antigua que nada, ya existía antes de que las primeras tablas de madera aparecieran, y es que la simbiosis de los antiguos hombres con el mar se remonta a muchos años atrás.

Ahora, en nuestros tiempos, nos lo tomamos más como una diversión de crios, de un entretenimiento entre baños con nuestras tablas. Pero, como suele ocurrir, hay gente que siempre lleva las cosas al extremo. Así le ocurre a Kalani Lattanzi, un brasileño cuya afición es practicar esta modalidad en las olas más grandes del planeta.

Para Lattanzi, el surfear solamente con aletas, es mucho más seguro que con una tabla que te puede dar un golpe en la cabeza. Solamente ayudado de unas aletas que le dan la potencia necesaria y dirigido por su brazo derecho, Lattanzi se atreve con las olas más grandes como Hawaii y Nazaré.

¿Cual es la técnica del bodysurfing?. En teoría, el bodysurfing es simple. Deja que la espuna blanca te atrape y vete a dar un paseo. Pero lo que Lattanzi hace es mucho más preciso e impresionante. Utiliza la posición y el conocimiento de los tiempos que tiene un surfista para atrapar la ola en el momento justo y deslizarse a lo largo de la ola como si fuera una tabla de surf. La ola no lo está llevando a él, sino que es él el que está montando la ola.

La idea es usar su cuerpo para producir la mayor velocidad posible. Al extender el brazo más cercano a la ola y estirar el torso, Lattanzi le da a su cuerpo una “línea de flotación”. Luego puede dirigir cambiando su equilibrio hacia la izquierda y hacia la derecha, hacia adelante y hacia atrás.

Parece fácil, pero no lo es. Además, solamente el estar metido ahí adelante con esas olas cayendo a tu alrededor debe de ser bastante impresionante…

De momento creo que practicaré en olas más pequeñitas…

http://www.redbull.com/za-en/videos/kalani-lattanzi-bodysurfing-nazare-waves