larvas
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Buscamos por todos lados la manera de eliminar los residuos plásticos que ensucian nuestros mares y que tardan tanto en eliminarse de nuestro entorno. Lo último que sabíamos era que existían unas bacterias que degradaban el plástico, pero el ritmo era demasiado lento para ser la solución definitiva.

Casi de casualidad, acaba de aparecer una solución que, al menos, es bastante más rápida que las bacterias come plástico: las larvas de la polilla de cera.

La polilla de la cera es una plaga para las colmenas de abejas. Pose sus huevos en la cera de las colmenas y se comen todo lo que hay a su alrededor cuando los huevos eclosionan. De manera casual, se descubrió que las larvas de esta polilla devoran el plástico de las bolsas a una velocidad mucho mayor que las bacterias.

El uso de estas larvas podría ser la solución a la cantidad de plástico que hay en nuestros basureros y océanos.

Lo que nos preguntamos nosotros es, si de verdad se pueden reproducir a demanda, ¿No nos pasaríamos y lo convertiríamos en una plaga real que destruye definitivamente una especie tan valorada y necesaria en nuestra naturaleza como lo son las abejas?.

No se, pero a lo mejor es peor el remedio que la enfermedad.