Llega un momento en la vida de todo surfer que la cabeza se llena de medidas, volumenes y formas en busca de la tabla perfecta. En todos los años que llevo surfeando aun no la encontré, y en parte es lo que me gusta precisamente del surf, que la busqueda continúa.

Creo que he probado en torno a 20 o 30 tablas en mi vida, desde 5.10 a 9.6, y de todas ellas aprendí algo. A veces incluso lo que descubrí es que no queria volver a pisar una de esas tablas :).

En el surf hay un personaje arquetipico que es el enterao, en otros ámbitos le llaman el listo con gafas y en algunos más lejanos el “bonico del too”. Es aquel que lanza aseveraciones categóricas sobre si una tabla funciona o no. No hace mucho me encontré escuchando precisamente de si se pueden tener sensaciones de desplazamiento parecidas a las de un longboard en algo más corto y la respuesta fue… “NO” (asi con mayusculas).

Me sorprendió lo tajante de la afirmación porque conozco shapers con muchos años de experiencia que no se atreverían a afirmar algo de esa manera, es más creo que dirian lo contrario.

Mirar, he visto a gente fluir en un escorpión 6’4″ que simplemente parece que lleva un 9,6 debajo. O el mismo Alex Knost con un hull o un stubbie saca cosas muy parecidas a lo que hace con tablas por encima de 9 pies.

En fin, que se trata de estilo, y de saber surfear. Precisamente un tablonero de salinas al que respeto mucho me comentaba el otro dia acerca de la discusión de que si moderno o clásico, que para saber mover un tablon con cualquiera de los dos estilos lo primero que hay que saber es hacer surf. Esa afirmación tajante si que la comparto al 100%.

Os dejo un video de una especie de mini-long.

Auras From. from Michael Kew on Vimeo.