A pesar de que la foto diga lo contrario. Recuerdo perfectamente el momento, estabamos en la playa y fué algo impulsivo. Venga, vamos! le dije, ella sin esperarselo pensando que yo la iba a empujar para que cogiera la ola ella solita, cuando se vió con su padre montado en la tabla y el consiguiente movimiento de la misma, justo lo que mas miedo le da.

Allá fuimos los dos en esa miniola jajaja.