Tobías es un tipo inquieto, alguien que como muchos de nosotros piensa que una ambulancia es probablemente uno de los mejores vehículos para camperizar. Él ha ido un paso más allá y se ha liado la manta a la cabeza llevando a la realidad su idea. El resultando es esta camperización excepcional.

Es un tipo fino, asi como los colegas que le ayudaron a terminar el proyecto. Los acabados de carpintería están muy logrados, y el surtido de comodidades es llamativo.

Lo cierto es que lleva viviendo en ella desde hace un año y medio, es uno de esos nómadas estadounidenses que viven en sus vehículos durante algún tiempo, no es una furgo para ir de excursión.

Una segunda vida para un trasto que debía tener una buena cantidad de kilómetros cuando desempeñó su función de salvar vidas, y que ahora le hace más feliz la suya a su dueño.